Durante enero, el consumo de pescado en Europa se mantuvo estacionalmente bajo, en un contexto de actividad comercial limitada y menores volúmenes transados. En contraste, Asia concentró gran parte del dinamismo del comercio internacional ante los preparativos para las celebraciones del Año Nuevo chino, que comienza a mediados de febrero, desplazando parte de la demanda hacia ese mercado. De acuerdo con el Reporte de Precios Europeos de FAO-GLOBEFISH, el mercado europeo presentó una oferta más reducida, aunque los precios se mantuvieron en niveles elevados. Algunos productos típicos de festividades, como langosta y cangrejo vivos, se comercializaron a valores moderados, mientras que numerosos productos pesqueros y de acuicultura registraron cotizaciones altas. El informe indicó aumentos de precios en 25 % de los productos relevados, descensos en 17 %, y condiciones mayormente estables para el resto de las especies.
