Según informó el portal Seafood Brasil, el estado de São Paulo implementó una nueva normativa sanitaria orientada a reforzar la protección de la cadena productiva de tilapia frente al riesgo del virus TiLV. La medida establece criterios obligatorios para el ingreso, tránsito y procesamiento de tilapia y sus derivados provenientes de países con presencia confirmada de la enfermedad. El alcance incluye productos frescos, congelados y procesados, tanto para consumo humano como para alimentación animal y subproductos industriales. En términos operativos, la regulación introduce mayores exigencias de control y trazabilidad a lo largo de toda la cadena. Entre ellas, se destaca la obligación de mantener registros fiscales y sanitarios por al menos 12 meses, así como la identificación y segregación de lotes según su origen. Estas disposiciones buscan fortalecer la bioseguridad y garantizar la transparencia en el movimiento de mercancías. La implementación estará a cargo de las autoridades de defensa agropecuaria del estado, en coordinación con organismos de control, que podrán realizar inspecciones, verificar documentación, intervenir productos y aplicar sanciones en caso de incumplimientos. La iniciativa también apunta a preservar el estatus sanitario de la producción local en un contexto de creciente relevancia de la tilapicultura en Brasil. El refuerzo de los controles responde a la necesidad de mitigar riesgos asociados a enfermedades exóticas y sostener la continuidad operativa de la cadena, en un mercado donde la seguridad sanitaria es un factor clave para la competitividad y el acceso a mercados.
